Solo te puedo decir que cuando imagino tu cara
se me pone la piel de gallina y los vellos como escarpias.
Me muero por besarte la boca, por acariciarte, por hacerte mimos…
por caminar de la mano contigo a sabiendas de que todo tiene un fin.
Me muero por estar a tu lado en el cine, o mientras conduces…
o porque lo estés tú al mío mientras manejo yo -cualquier lunes-.
Cuando me queda algún tiempo libre entre mis pensamientos de ti
te imagino haciéndome el amor sobre tu cama…
Te presiento fogosa, muy fogosa -de una fogosidad tierna-.
Que el tiempo vaya pasando, ausente -pero estemos cerca-.
Top









